martes, 9 de octubre de 2012

El TOP TEN de los 10.000 madrileños

Hace ya más de dos años, el día siguiente de correr mí primera carrera popular por Madrid, recuperado físicamente del esfuerzo pero aún con el subidón de endorfinas, me puse como loco a buscar en Internet nuevas carreras para mejorar mis marcas y buscar retos que superar. Creo que es un efecto rebote que se produce en algunos corredores noveles cuando cruzamos la meta y que es claro síntoma de que nos hemos enganchado a esta “sana afición” de correr.

Desde entonces hasta ahora he conseguido estrenarme en la temida maratón de Madrid, he entrado en el maravilloso mundo de los “entrenamientos de calidad”, rebajado mis marcas de forma significativa, pero sobretodo he disfrutado de muchos y buenos kilómetros en mis piernas.

En aquella primera época de locura encontré un artículo de Enrique Aguado Pérez en http://suite101.net/article/carreras-populares-en-madrid-a1362, en él que se hablaba de las pruebas de 10.000 m con mayor tradición de la Comunidad de Madrid.

A las ocho que se nos proponían, yo he añadido dos más para completar la clasificación de las TOP TEN. Desde el primer momento me pareció una idea genial poder correrlas todas en alguna ocasión y me marque como objetivo terminar las 10 carreras. Desde entonces por motivos de agenda y entrenamientos solo he conseguido realizar dos de las diez propuestas, pero el objetivo sigue vivo.

A continuación y siguiendo la línea del artículo voy a comentaros las particularidades de las 10 míticas por si alguno se anima.

La Carrera del Agua – Marzo – 32 ediciones
Organizada por el Canal de Isabel II, une los dos depósitos de agua más emblemáticos de la capital, sale bajo el depósito elevado de la Plaza de Castilla, y termina en el del Parque de Santander, toda una manzana de depósito subterráneo ahora reconvertido en campo de golf.

Tiene una gran tradición entre los corredores madrileños por eso hay que estar atento a las fechas, no podemos despistarnos por que los dorsales vuelan todos los años. Aunque cada año varía en algo el recorrido podemos afirmar que es un recorrido muy favorable, sobretodo los 3 largos kilómetros de descenso por la calle Bravo Murillo, pero el comienzo por la Castellana y la última subida desde la Plaza de Cristo Rey son cuestas importantes.

Para mi particularmente es una carrera especial, pues recorre mi barrio, de hecho en el Parque de Santander realizo la mayoría de mis entrenamientos de series.

Carrera Intercampus – Marzo – 14 ediciones

Esta carrera une los dos campus de la Universidad Carlos III, el de Getafe y el de Leganes. Tiene la particularidad de que cada año se corre en un sentido distinto lo que implica que un año es cuesta arriba pero al siguiente es cuesta abajo, aunque en ambos casos el desnivel es muy ligero.

El número de participantes esta limitado a 2000 corredores, lo que garantiza una carrera sin muchas aglomeraciones excepto en la salida. El recorrido no tiene demasiado encanto ya que transcurre entre chalets adosados, edificios de viviendas y naves industriales, quizás el momento más curioso es cuando los corredores cruzan por debajo de la Autovía de Toledo.

Trofeo San Lorenzo – Julio – 30 ediciones

Es la carrera del barrio de Lavapiés, transcurre por la centro histórico de Madrid, correremos por el Madrid de los Austrias, Plaza de Oriente, Puerta del Sol y esto ya justifica la inscripción en esta carrera. Organizada por el esfuerzo personal de la gente de Lavapiés y con poco apoyo institucional los corredores agradecemos el esfuerzo y el cariño.

Como curiosidad comentar que en los últimos años por motivos ajenos a la Organización no se ha repetido el recorrido, introduciendo siempre alguna novedad, lo que anima a participar cada año para poder descubrir los cambios.

En su contra las fechas en que se realiza, a finales de Julio las temperaturas son muy elevadas en Madrid y muchos de los corredores populares hemos dado por terminada la temporada de carreras y comenzamos nuestro descanso estival.

Trofeo Edward – Septiembre – 14 ediciones

La mayoría del recorrido transcurre por el Parque del Paraíso en el barrio de San Blas, en su avenida central flanqueada por una gran arboleda lo que hace muy agradable la carrera.

Se corre por un circuito cerrado muy plano al que hay que dar tres vueltas, esto implica que los cruces y adelantamientos entre los corredores sean habituales. En la meta coinciden los corredores que ya terminan su recorrido con los que todavía deben dar una vuelta más, cuidado no equivocarse.

Para muchos corredores su único objetivo es no ser doblados por el ganador de la prueba, lo que en la mayoría de los años implica tener que correr por debajo de los 45 minutos.

La Carrera de la Ciencia – Octubre – 31 ediciones

Una carrera exigente, con largas subidas y muchos toboganes en el último tramo. Aunque la salida es multitudinaria, el recorrido es capaz de absorber el gran número de corredores que año tras año siguen apuntándose a esta carrera y permite correr de forma fluida desde los primeros metros.

Comienza en una gran bajada por la calle Serrano y antes de llegar a la Puerta de Alcalá se desvía por la calle Recoletos, este tramo es el más complicado de la carrera, el pelotón debe estrecharse y las aceras tampoco sirven de alivio pues los bolardos producen más de un traspiés. Por fin llegamos al  Paseo de la Castellana y la carrera se acomoda, aunque la subida hasta la Plaza de Cuzco se va endureciendo cada vez más.

A partir de ese momento comienza la zona de continuos toboganes hasta la meta, si hemos conservado fuerzas lo disfrutaremos en caso contrario lo sufriremos.

Carrera Popular Grutear – Noviembre – 12 ediciones

Esta clásica que transcurre por el casco histórico de Alcalá de Henares, es ya recomendable exclusivamente por disfrutar de esta ciudad. La Organización hace verdaderos esfuerzos para mantenerla cada año ante la falta de apoyo y ayuda, todos los años se suele retrasar la hora de salida y en algunos tramos se mezclan los corredores y transeúntes.

Cuidado con el recorrido, aunque no tiene grandes desniveles si es muy revirado, con algunas curvas muy cerradas lo que nos obliga a bajar la velocidad, y hay tramos de adoquinados que machacan las piernas. Debemos dar dos vueltas al circuito para completar los 10 km, si las sensaciones no son buenas podemos finalizar en el primer paso por la meta.

Celebrar el Día Mundial sin Alcohol es un buen motivo para participar.

Carrera Popular de Canillejas – Noviembre – 32 ediciones

Otra de las tradiciones carreras que se realizan en el Barrio de San. El recorrido describe un zigzag de ida y vuelta, buscando las avenidas más anchas del barrio para completar los 10 kilómetros de la prueba y aunque a lo largo del mismo nos encontraremos con subidas y bajadas el circuito permite realizar buenas marcas. La parte central de su recorrido coincide con el circuito del Trofeo Edward.

Una de sus particularidades es que tiene lugar al mediodía, la salida esta prevista para las 11:30, y a los corredores dormilones, como es mi caso, nos permite evitar el madrugón obligatorio para participar en otras carreras.

Carrera Popular Villa de Aranjuez – Diciembre – 28 ediciones

A destacar la carrera sobretodo por el entorno, correr junto a los jardines de Aranjuez es un autentico lujo, además es un circuito muy plano que permite realizar buenas marcas, muchos corredores la utilizan para conseguir marca de cara a mejorar en los cajones de la San Silvestre.

Su hora de salida a las 12:00 de la mañana, nos permite llegar hasta Aranjuez desde Madrid con tiempo suficiente, aunque tendremos que ir el día antes a recoger el dorsal que no se entrega el día de la carrera. Existen cajones de salida en función de la marca prevista, aunque no es necesario acreditarla excepto para el cajón de menos de 38 min, y se dan dos salidas separadas por dos minutos.

Aprovechar para ir con la familia y quedarse a comer, en Aranjuez hay algo más que fresas.

Trofeo Akiles – Diciembre – 31 ediciones

Todos los años el Club Akiles hace un gran esfuerzo por mantener esta carrera que lucha contra otras mucho más mediáticas y con mayores medios, a su favor el ambiente familiar y la dedicación de los voluntarios. Aunque la gran afluencia de corredores año tras año demuestra que todavía hay sitio para las carreras hechas con cariño, seamos indulgentes con los errores de organización que todos los años se producen.

El recorrido transcurre por la zona central de la Casa de Campo alejados del tráfico e incluye la famosa subida al Cerro Garrabitas, con sus más de 2 km con una pendiente media de 3.4%. Este trazado y el hecho de que al realizarse en Diciembre las temperaturas sean ya frías, la hacen distinta a las carreras más cosmopolitas y debo reconocer que le tengo especial cariño.

Los últimos años se ha incluido una carrera de 5 km para los menos preparados, pero el hecho de que la salida sea común a ambas y la coincidencia de los primeros kilómetros del recorrido complican aún más la organización.

San Silvestre Vallecana – 31 de Diciembre – 34 ediciones

En Madrid es “la carrera”, cualquier madrileño sea corredor, aficionado o no haya dado dos zancadas en su vida la ha corrido y terminado o piensa hacerlo en alguna ocasión.

Tiene lugar la tarde del día de fin de año antes de que cada uno nos vayamos a nuestras casas a tomar las uvas, eso unido al gran número de participantes, los disfraces de los corredores y sobretodo la gente animando en el recorrido la hacen diferente y una estupenda forma de terminar el año, convirtiéndose más en una fiesta que una carrera.

En su contra sólo el precio de la inscripción y la lucha, cada vez más complicada, por conseguir un dorsal, el año pasado se acabaron a las 48 horas de abrirse la inscripción. Sólo avisar que la locura de la carrera no nos haga olvidar que los últimos kilómetros por el Barrio de Vallecas son en subida y debemos reservar algo de fuerzas, para que el final de fiesta no se convierta en un sufrimiento para finalizar el año.

Como curiosidad comentar que esta tarde antes de sentarme a escribir esta entrada, he coincidido en el ascensor con un vecino también corredor, como siempre nos hemos preguntado sobre las carreras que estábamos preparando y en una conversación de menos de dos minutos hemos nombrado tres de las diez carreras anteriores. Lo que me reafirma en mi objetivo de terminar estos diez 10.000 madrileños.

lunes, 1 de octubre de 2012

A la toma del centro de Madrid

“Madrid corre por Madrid” sería otra prueba de 10 km, de las muchas que tienen lugar casi todos los domingos en Madrid, sino fuera por su recorrido. Es una de las pocas carreras, de esta distancia, que transcurre por el centro histórico de Madrid, una oportunidad de correr por en medio de la Gran Vía, cruzar la Puerta del Sol o recorrer en ambos sentidos la milla del arte madrileño.

Los corredores populares, por una vez al año, tomamos las calles más emblemáticas de la ciudad y es una oportunidad que ninguno queremos dejar escapar. El recorrido es bastante exigente, tiene cuestas importantes, y algunas calles del centro son estrechas produciéndose verdaderos tapones, sobretodo si pensamos que este año se ha llegado a los 10.000 corredores.















En esta ocasión no tenía compañía para la carrera, pero la tarde antes me llama mi cuñado, le ha liado uno de nuestros primos para que corra mañana y no ha podido negarse. Me sorprende por que yo llevo todo el verano intentando que se anime a correr alguna carrera conmigo y siempre encontraba una buena excusa. Como ha sido una decisión de última hora no tiene dorsal, por lo que va a  ser un estreno anónimo, pero estoy seguro que no va a ser su última carrera.

El domingo por la mañana paso a recogerle por su casa y nos vamos hacia el Retiro. Me cuesta aparcar, es que llegamos con la hora algo justa y ya hay mucho ambiente de carrera. Por fin soltamos el coche y nos reunimos con nuestro primo. Mi idea inicial era calentar fuerte para salir rápido pero me resulta imposible con mis dos compañeros, parece que vienen de excursión y no hacen más que darle al pico.

Se nos echa la hora encima, son casi las 9:20 cuando nos dirigimos a la salida, creo que somos los últimos. Abandono a mis dos acompañantes para intentar ponerme más cerca de la línea de salida, pero no puedo ni avanzar 10 m, me resigno a tener que adelantar a muchos corredores en los primeros kilómetros.


Km 0.2 - Después de 3 minutos de haber comenzado la carrera consigo cruzar la línea de salida, enciendo el cronometro y me dispongo a correr ligero. Pero sorpresa, nos volvemos a parar sin haber recorrido ni 50 m, ahora recuerdo que el año pasado nos ocurrió lo mismo. No se puede correr y tenemos que volver a andar, la gente se mira perpleja esto no es normal.

El motivo es muy sencillo la Organización ha colocado dos arcos de salida, pero a 200 metros han montado un arco publicitario, formando un embudo tremendo. Además ambos lados del paseo de coches están vallados y no tenemos escapatoria. Tardamos casi 2 min en recorre los primeros 200 m, toda esperanza de hacer una buena marca se ha esfumado.

Podría enfadarme pero decido disfrutar del recorrido y restarle mentalmente al tiempo de mi cronometro los dos minutos perdidos por el “error grave” de la Organización.

Km 0.5 - Comienza de verdad la carrera pero somos una multitud y no puedo coger un buen ritmo, tengo que esquivar demasiada gente, en esta ocasión debo reconocer que el error ha sido mío por colocarme tan atrás.


Salimos del Retiro y las calles se ensanchan, esto me permite subir el ritmo. Normalmente comienzo lento las carreras pero en esta ocasión fuerzo la marcha, quiero probarme un poco y las primeras sensaciones son buenas. Una pequeña subida por O´Donnell hasta Menéndez Pelayo y tomamos la primera gran bajada del recorrido que nos llevara hasta la Plaza de Cibeles.

Km 1 - En el descenso corremos por dentro del túnel que hay bajo la calle de Alcalá, en la entrada se vuelve a producir un tapón y se reduce la velocidad. Pasar por un túnel siempre es un momento distinto de la carrera, la gente silba y grita mientras lo atraviesa y el efecto del eco es espectacular.

A la salida del túnel ya se empieza a ver la Puerta de Alcalá, la rodeamos y nos lanzamos rumbo a la Castellana. En ese momento tenemos una vista espectacular de la carrera, la marea de corredores, este año de color naranja, ocupa toda la calzada y se la ve bajar hasta Cibeles para volver a subir en el lado opuesto por la calle Alcalá.

Km 2 - Comienzo la subida por la Gran Vía, esta es la parte del recorrido que más me gusta. El sol, que a estas horas de la mañana todavía esta bajo, ilumina los edificios a ambos lados de la calle de forma muy similar a la que se muestra en los cuadros de mi admirado Antonio López.

Es la primera gran cuesta que tenemos que superar pero a mí se me hace corta mientras disfruto de la panorámica. He cogido un ritmo muy bueno y voy adelantando a los grupos de corredores sin dificultad, todo un placer.


Km 2.5 - Acaba la subida y giramos a mano izquierda en la Plaza de Callao para tomar la calle Preciados, una vez más el efecto embudo frena mi ritmo. Hay que estar atento al mobiliario urbano sino quieres llevarte un susto, sobre todo con las papeleras que hay en el centro de la calle.

Km 3 - Desembocamos en la Puerta de Sol, este es otro de los puntos más bonitos del recorrido, la gente nos anima formando un pasillo por el que pasamos los corredores. Es el mismo paso que en el Maratón de Madrid y me trae recuerdos muy agradables.

Aunque el hecho de que los primeros corredores de la carrera ya estén cruzando la plaza en sentido contrario en dirección a la meta, me desanima un poco, voy muy retrasado y eso que estoy forzando.

Km 3.5 - Tomamos la calle Arenal, bueno realmente la mayoría del tiempo corro por la acera para evitar corredores y poder mantener mi ritmo, aunque tengo que pegar algún frenazo.

Llegamos a la Plaza de Opera, aquí me encuentro una de las trampas del recorrido que no recordaba del año pasado. Giramos a mano izquierda por la calle de Vergara, es una cuesta corta pero muy empinada, debo exigir a mis piernas para no bajar el buen ritmo que llevo.

Km 4 – Ya estamos en la calle Bailén y aparece la otra trampa del recorrido, nos obligan a meternos por la acera para librar la entrada del subterraneo de la Plaza de Oriente. Sólo está cortado un carril de la calle con unos conos y en esta ocasión el efecto embudo es brutal. Casi nos obliga a pararnos, pero son solo 20 m. y sin llegar a detenernos tomamos la calle Mayor.

Km 4.5 - Otra vez vuelvo a correr por la acera, subiendo y bajando los bordillos y es que a pesar de llevar casi la mitad del recorrido sigo en medio del pelotón y los ritmos de los corredores siguen siendo muy dispares.

En esta zona hay bastantes espectadores pero la verdad es que no animan mucho, mas bien parecen molestos con nosotros por ocupar el espacio público.

Km 5 - Cruzo el arco de los 5 km, he recuperado mucho tiempo desde la salida pero estoy muy lejos de los 4:30 min/km que era mi objetivo.

Cruzamos de nuevo la Puerta del Sol pero ya en dirección a la meta, subimos la Carrera de San Jerónimo y al girar en la calle Sevilla está el avituallamiento. Como siempre bastante caótico, cruces de corredores y mientras los primeros voluntarios no dan abasto para repartir botellas los últimos se quedan con ellas en las manos. Muchos corredores tiran las botellas al suelo en lugar de a los contenedores y la calle se convierte en un campo de minas.


Km 6 - Tomamos la última gran bajada de la carrera, la calle Alcalá hasta la Plaza de Cibeles y después todo el Paseo del Prado hasta Atocha. Este tramo es el más fácil de correr, el grupo se ha estirado y me lanzo a toda velocidad alargando la zancada y disfrutando de la carrera.

Km 8 - Pero cuando cambiamos de sentido en la Plaza de Atocha se vuelven las tornas y la calle se empina. Los primeros kilómetros todavía de forma ligera, pero ya va minando las pocas fuerzas que nos quedan. Giramos en la Plaza de Cibeles para encarar la subida hasta la Puerta de Alcalá que es un rompe piernas y superada esta primera rampa nos quedará la subida hasta la entrada en el Retiro, la gente ya empieza a andar.

Estos tramos los conozco de otras carreras y regulo correctamente, a muy buen ritmo y sin disparar las pulsaciones entro en el parque del Retiro.

Km 9 - Los últimos metros son para disfrutar y aumento el ritmo ya no me dejo nada en la reserva. Acabo en un muy buen tiempo, sobretodo si le resto los 2 minutos de pérdida de la salida, y muy contento porque los entrenamientos de este otoño dan los resultados deseados y voy alcanzando una buena forma.


Por desgracia el verano ha acabado y al final de carrera nos vuelven a dar el soso plátano en lugar de la sabrosa sandía, creo que tendrá que pasar todo un año para volver a disfrutar de ella.

Me voy a esperar a mis acompañantes en el lugar acordado, todavía tardan un rato y aprovecho para estirar. Mientras veo como llegan los últimos corredores, la mayoría andando de charleta, la verdad es que no dan la impresión de tomarse la carrera muy en serio mas bien parece que vayan de paseo matutino por Madrid.

Llegan mis acompañantes, han terminado por debajo de la hora, lo cual es un tiempo estupendo para su preparación. Se han separado en las últimas cuestas pero han hecho todo la carrera juntos y disfrutando del recorrido.

Nos conjuramos para repetir juntos en la Carrera de la Ciencia del próximo mes, hablamos de organizar una quedada de primos aprovechando la carrera, ya veremos en que queda pero al menos parece que mi cuñado se anima a acompañarme en la carrera.

En cuanto a mis sensaciones, mejores de lo que esperaba y la lesión veraniega parece olvidada, aunque me duele todo el cuerpo cada vez que salgo a correr, pero eso debe ser problema de la edad.

Carrera para comenzar la temporada otoñal, disfrutando del maravilloso recorrido tranquilamente y con amigos. La mejora de la marca personal y las pruebas de ritmos dejarlas para otras carreras menos multitudinarias y por calles más anchas.

P.D. Los corredores deberíamos protestar para que los Organizadores de las carreras se lo tomen más en serio, sobretodo teniendo en cuenta la subida de precios en los últimos años. El caos de la salida es muy poco serio, sobretodo teniendo en cuenta que se es reincidente. Y las emboscadas en el trazado de los recorridos son responsabilidad de los que diseñan las carreras, aunque los corredores deberíamos colaborar buscando nuestra posición en el pelotón.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Hopper y la realidad americana

Animado por las recomendaciones de varios compañeros de la oficina y también de algunos de mis hermanos, aprovecho que los dos enanos están de vacaciones con los abuelos para acercarme hasta el Paseo del Prado, acompañado por mi mujer y mis cuñados, y cambiar por un día mi carrera nocturna por una visita cultural a la exposición de Hopper en el museo Thyssen.

No soy un experto en arte, ni siquiera un gran aficionado, se puede decir que soy un visitante esporádico de los museos, pero Hopper me ha hecho pasar un rato muy agradable. Desde el punto de vista de un neófito como yo, me gustaría compartir lo que más me ha llamado la atención de la exposición.

La luz en los cuadros, la iluminación artificial en los cuadros nocturnos, pero sobre todo la natural filtrada a través de las ventanas. Su utilización quizás en algunos cuadros resulta exagerada, pero consigue una extraña ambientación de los espacios y nos descubre juegos de sombras.

La composición de alguno de los cuadros, parece que le sobre la mitad del lienzo, los personajes y los objetos se amontona en un lado del cuadro quedando el resto vacío. Esto obliga al espectador a imaginar que es lo que los personajes están observando.

Que la obra de Hopper sea tan americana, sobretodo en la temática de muchos de sus cuadros,  no creo que nadie pueda negar que las gasolineras, las casas y hasta los personajes sean típicamente yankee.

La soledad, todos los cuadros reflejan esa faceta de la sociedad americana que para nosotros nos es tan ajena, como dice mi cuñado lo tienen todo pero siempre lo disfrutan individualmente. Hasta cuando hay varios personajes en el mismo cuadro no existe comunicación entre ellos.

La impresión de que Hopper es un “mirón”, muchos de los cuadros se introducen en las vidas privadas de los personajes a través de las ventanas de sus casas. Nos permite entrar en las habitaciones más íntimas de estas personas, sin que ellos sean conscientes o al menos nos de esa impresión.

Disfrutar de alguno de los cuadros más famosos de Hopper, especialmente “Sol de mañana” y “Casa junto a la vía del tren”, cada uno por distintos motivos, son de los más observados.

Aunque no sea una observación muy “artística” el hecho de que sea una exposición corta nos anima a los que somos menos habituales. Necesitamos sólo una hora para la visita y en tan poco tiempo no nos podemos cansar.

Aquí os dejo algunos de los cuadros que más me gustaron, aunque estoy seguro que no son los que están más arriba en el ranking de los populares.




Tengo también que comentar que a algunos visitantes, entre ellos a mi mujer, no les ha gustado el conjunto y sólo han disfrutado de algunos de los cuadros. Esto coincide con lo que  he leído a algún crítico, comentando que sólo merece la pena una docena de cuadros y el resto de las obras son de relleno.

Como siempre al terminar la exposición echamos un buen rato en la tienda curioseando entre los objetos que ofrece. A la hora de la verdad somos personas de costumbres y acabamos comprando siempre lo mismo, mi mujer varios marcadores de libros y yo el catálogo de la exposición (cada vez más gordos y también más caros). Deberíamos habernos animado por unos imancitos “preciosos” con los cuadros de Hopper, como una de mis compañeras de trabajo.


Entre los libros sobre Hopper que se ofrecían en la tienda, descubrimos uno curioso en donde se muestran fotografías de lo que podían ser los motivo reales que el artista visualizo para realizar sus obras junto a una reproducción del cuadro. Hasta la famosa casa de la vía, en que Hitchcock se inspiro para su película de Psicosis, tiene su replica real en un barrio americano.

Tras terminar la visita y aprovechando que en Agosto el centro madrileño esta más vacío de lo habitual, nos acercamos hasta “La Dolores”, una taberna enfrente de la iglesia del Cristo de Medinaceli, que me recomendaron en la oficina. Se nos ha debido ocurrir lo mismo a los pocos que quedamos en Madrid porque esta llena, acabamos tomando sopa de cocido en un restaurante cercano “La Daniela”, una cena agradable y un lugar muy recomendable.

Un par de días después de estar en la exposición recibí un correo electrónico del museo Thyssen, en donde me agradecían la visita, un buen detalle por parte de la Baronesa.

viernes, 31 de agosto de 2012

La Matutina de Cullera corriendo por la playa

Con la llegada del verano, llega también el calor y se nos hace más duro salir a correr. Debemos aprovechar las primeras horas de la mañana o las últimas de la tarde, intentando que  las temperaturas sean más moderadas, pero aun así nos cuesta mucho ponernos las zapatillas.

Pero el verano también tiene sus ventajas, la principal las “vacaciones”. Tenemos más tiempo para nuestra afición y la mayoría abandonamos nuestro lugar de residencia habitual para descubrir nuevos entornos donde correr. Yo en este periodo vacacional me traslado a la costa y aprovecho para correr junto al mar.

Esta carrera en Cullera es una de las tantas que en verano tienen lugar por la orilla de la playa junto al mar. Transcurre por la Bahía de los Naranjos, desde el río Jucar hasta el Hotel Sicania, recorriendo las tres playas que la forman: la playa de la Escollera, la de San Antonio y la del Raco.

Las tres playas no están separadas físicamente, sólo los carteles señalizadores nos indican que pasamos de una a otra. El recorrido transcurre por la orilla, buscando la arena más compacta donde se corre con menos esfuerzo. La salida está aproximadamente en la mitad de la bahía, de hay iremos en dirección al Hotel Sicania, daremos la vuelta y recorremos la bahía hasta el extremo opuesto en el río, volveremos a dar la vuelta y terminaremos donde comenzamos, en total unos 7 Km.

El recorrido totalmente plano y recto, la única dificultad la arena. Aunque todos tenemos la idea idílica de correr por la playa al ritmo de la música de Vangelis, como en la película “Carros de Fuego”, la realidad es que correr por la arena es complicado y duro, la pisada es irregular, te resbalas al impulsarte, la orilla tiene una inclinación incomoda y la arena se pega a las zapatillas y cada vez nos pesan más las piernas.

 http//www.conxip.es
La carrera comienza a las 8:30 y a las 7:00 suena el despertador, es la primera vez que lo pongo en todas las vacaciones. Despierto a mi hijo que en esta ocasión se ha animado a acompañarme. Desayunamos en la terraza para no despertar al resto de la familia y ya uniformados, pero todavía adormilados, nos vamos hacia la salida.

Todavía está amaneciendo pero el día parece que va a estar cubierto. A pesar de la hora tan temprana en la playa y el paseo marítimo hay veraneantes madrugadores paseando, bañándose o corriendo, que se juntan con los trasnochadores que se recogen después de la fiesta, es sorprendente la animación.
Vamos trotando por el paseo marítimo hasta la salida que está situada en la zona del Oasis. Según nos acercamos ya se nota el ambientillo de la carrera, nos vamos cruzando con otros corredores algunos con los dorsales ya puestos. Aunque vayamos trotando para calentar, yo ya estoy sudando y es que empieza a hacer calor y la humedad es brutal.


Llegamos a recoger nuestros dorsales, somos el 22 y 23, pero hay hasta 600 inscritos lo cual me parece una barbaridad para una carrera de este tipo. El tráfico va a ser complicado, sobretodo pensando que la orilla no tiene más que un par de metros de ancho y en ciertos tramos nos cruzaremos corredores corriendo en ambos sentidos.

La recogida de dorsales y chips sin problemas, me hacen firmar una autorización para mi enano por ser menor de edad, supongo que para eximir a la organización de cualquier responsabilidad. A destacar la buena Organización, con algunos detalles de carrera grande, como los dorsales personalizados con nuestro nombre o los chips de tobillo que se ajustan con un velcro y son comodísimos.

El arco de salida ya esta preparada en la orilla, aunque el acceso permanece cerrado hasta las 8:15. Cuando avisan por megafonía nos colocamos todos en el cajón de salida, el speaker nos anima, avisa que tengamos cuidado con los bañista y paseantes con los que debemos compartir la orilla y nos recuerda la dureza de correr por la arena.


Arranca la carrera y salimos en el grupo de atrás, me coloco pegado al mar buscando la arena dura, con el enano corriendo tras de mí. Para poder adelantar debo casi meterme en el agua y voy sincronizando la carrera al sube y baja de las olas. En pocos metros ya he adelantado a muchos corredores que van a un ritmo menor, el grupo de corredores se ha estirado y se hace mucho más fácil correr, aunque en algunos tramos debemos meternos por la arena menos compacta y el paso se hace cansino.

Creía que llevaba a mi hijo pegado, pero cuando miro hacia atrás le veo unos cuantos metros por detrás. Decido no bajar el ritmo y que cada uno haga su carrera. Me siento muy cómodo después de la semana que he estado parado por culpa de la lesión en el gemelo derecho y aprovecho para hacer alguna foto de la fila de corredores para poder enseñároslas.

Me voy acercando al final de la playa y comienzo a cruzarme con los primeros que ya vuelven, ellos van por el interior mientras que nosotros mantenemos la franja de arena compacta. Tenemos que pasar por la alfombra, otros años era obligatorio recoger una pulsera, ahora es mas moderno, aunque estoy seguro que la alfombra está sin conectar.


Cuando giro puedo ver la bahía completa y las tres playas que debo recorrer, la verdad es que la escollera del río se ve muy lejos. Te desanima ver a la vez toda la distancia a la que te debes enfrentar, pero al menos sabemos que no encontraremos un repecho sorpresa tras una curva.

Me cruzo con el enano, que aunque ha ido perdiendo metros ha cogido su ritmo. Le animo pero se me queja del calor, y es que entre la alta temperatura y la humedad estamos todos empapados en sudor y hasta respirar cuesta.

Durante la larga recta tengo tiempo para fijarme en los corredores que me acompañan, y como en la mayoría de las carreras hay de todo, algunos más profesionales con sus camisetas de los clubes de atletismo y otros primerizos con equipación de andar por casa. Muchos hombres, pocas mujeres, algunos con aspecto de maratonianos y otros que todavía deberán bajar algo de peso  y de todas las edades, pero me sorprende la cantidad de chavales jóvenes que acompañan a sus padres, adelanto a uno que no tendrá más de 10 años.

Cuando volvemos a cruzar a la altura de la salida, con algo más de la mitad de la carrera superada, la organización tiene preparado el avituallamiento. El agua se agradece, aunque bebo poco y el resto me lo echo por encima de la cabeza para intentar refrescarme. A partir de ese momento empiezo a notar las piernas algo más cargadas pero mantengo un ritmo alegre.

En la playa ya hay una gran presencia de veraneantes, que nos hacen un pasillo mientras pasamos, no es que animen mucho yo creo que sólo esperan a que terminemos para plantar su sombrilla lo más cerca posible de la orilla.


Empiezo a cruzarme con los primeros que ya van directos a la meta, en esta ocasión les dejamos el lado más cercano al mar y nos toca sufrir un poco con la arena fina. El público no anima mucho y somos los propios corredores los que les animamos cuando pasan a nuestra altura.

Giro a la altura del río y ataco el último km y medio, voy mucho mejor en sensaciones y tiempos que en los entrenamientos que he hecho los últimos días. Supongo que la adrenalina de la competición y el oscuro placer de adelantar al corredor que llevo delante me hace mejorar mi rendimiento. Me animo a mantener la velocidad hasta el final y olvidarme de la lesión.

Me emparejo con un chaval que lleva un ritmo como el mío y juntos vamos adelantando a corredores en los últimos metros, pero al final él cambia el ritmo y me deja atrás. Hasta la meta sigo pasando a corredores y consigo bajar de los 5 min/km, que para mis condiciones y el momento de forma en que estoy, es una buena media.

Una vez pasada la meta desando parte del camino para ver la llegada de mi hijo, todavía tarda unos cuantos minutos, pero llega esprintando, aunque demasiado fatigado. De todos modos bendita juventud, él sin entrenar es capaz de terminar y en un tiempo cercano al mío.

Juntos nos vamos a recuperar fuerzas al avituallamiento que han montado en el paseo marítimo. Una vez más la Organización de carrera grande, camiseta técnica morada y un buffet completísimo, coca cola, pizza, chocolatinas, botella de agua y los mejor,

¡¡ Mucha sandía fresquita !!
Me vuelvo a transformar en el monstruo de la sandía.


Carrera altamente recomendable, se nota que es su 17 edición y la organización impecable. El recorrido distinto y atrayente y muy buen ambiente entre los participantes. Lo único el calor sofocante, pero hasta eso es parte del encanto veraniego del Levante.

Sin duda el año que viene repetiré, aunque debo prepararla mejor, por que mi hijo me ha amenazado con que en la próxima piensa ganarme.

domingo, 26 de agosto de 2012

En Málaga al espeto

Para los que somos amantes del mar, las viejas barcas de pescadores varadas en la playa nos resulta una visión triste. Sus formas que fueron diseñadas para navegar por el mar resultan voluminosas y grotescas en tierra y generalmente descansan apoyadas sobre uno de sus costados como si fueran incapaces de soportar su propio peso.

En Málaga, en cambio han sido capaces de darles una segunda oportunidad a todas estas barquitas, que con el paso del tiempo han perdido la utilidad para la que fueron construidas.

Repintadas en vivos colores y rellenas de arena, son utilizadas para preparar el pescado al espeto, en cualquiera de los cientos de chiringuitos de la costa malagueña. En su interior se encienden los fuegos de leña que servirán para preparar todo tipos de pescados de forma tan particular.


La técnica consiste en asar el pescado al calor de las brasas ensartado en un palo clavado en la arena. Sencilla y tradicional entre los pescadores de la zona, pero los resultados son espectaculares.

Podemos atrevernos a intentarlo pero es preferible ponernos en manos del maestro espetero. Cada chiringuito dispone del suyo, distinto del cocinero que prepara el resto de la comida, actúa como capitán de la barca para prepararnos el pescado al espeto.

Comienzan preparando un buen fuego, ya desde primera hora de la mañana. Utilizan grandes troncos, para que se forme buena brasa. Luego ya sólo hay que salar el pescado y ensartarlo en la caña. Luego lo clavan en la arena, es importante la distancia e inclinación al fuego, de modo que el pescado se vaya asando con el calor pero no se queme con las llamas.

Para ensartar el pescado se usa una caña partida por la mitad y afilada en sus extremos, que se debe cubrir con el pescado por completo para que esta no arda. El extremo de punta más gruesa es él que se clava en la arena, mientras el otro debe ser más fino para atravesar el pescado


Con esta técnica nos preparan todo tipo de pescados. A mí los pequeños son los que más me gustan, la estrella por supuesto es la sardina, aunque no demasiado pequeña sino se queda muy seca. En este caso el maestro espetero las atraviesa por el lomo y cubre la caña con varias en perfecta formación militar.

Pero también están buenísimos los pescados de mayor tamaño como la dorada o la rosada, más típica de las costas malagueñas. En este caso la caña se ensarta a través de la boca del pescado y no lo atraviesa.

Según cuentan es importante vigilar la dirección del viento y colocar el pescado entre el viento y las brasas para que no se queme, lo que obliga a mover el pescado si el viento es cambiante. Algunos espeteros más modernos utilizan botes sobre un soporte giratorio, lo que les permite orientarlo al viento.

Si está bien preparado el pescado tiene un sabor distinto, la piel dorada y crujiente pero el interior blando y sabroso.

Para mí es el plato estrella cuando estoy de vacaciones y suelo escaparme entre el baño en el mar y el castillo de arena con la enana, para tomarme mis sardinas de aperitivo con un tinto de verano. También a la hora de comer en el chiringuito con toda la familia, nunca faltan en la mesa, acompañadas de las almejitas, las puntillitas, el calamar a la plancha y el tomate preparado.

Por supuesto está prohibido parar en cualquier pueblo costero de la provincia de Málaga y no disfrutar de este manjar.

P.D. Si alguna vez pasáis por la Cala de Mijas os aconsejo que os acerquéis al Chiringuito el Bombo, Matías el espetero os preparará unas sardinas para chuparse los dedos.